
Uno puede haber visitado librerías durante toda su vida, leído los suplementos literarios de los periódicos, frecuentado hombres de letras y no haber intuido, siquiera, la existencia de ese otro mundo paralelo, que es el del libro antiguo, raro, curioso y agotado… sigue leyendo en su sitio Web.
Un ex libris es en una etiqueta o sello de contenido artístico reproducida mediante cualquier técnica de grabado y que algunas personas o instituciones acostumbran a colocar en una de las primeras páginas de sus libros como marca de propiedad. El origen latino del término proviene de una indicación que se insertaba al final de los códices medievales para dejar constancia de quién era el dueño de la copia. Para ser considerado como ex libris esta pequeña obra artística ha de contener las siglas en latín ex libris, o indicación similar, seguidas del nombre del propietario de los libros en los que se va a insertar. Acostumbra a constar también la firma del artista y la fecha de su realización. El contenido artístico del mismo es habitual que identifique alguna de las cualidades o aficiones de su titular. Desde el Renacimiento hasta nuestros días muchos pintores, dibujantes y artistas gráficos han contribuido a engrosar el número de ex libris haciendo las delicias de los coleccionistas. Se estima que se han creado más de 500.000 originales y se conocen coleccionistas que atesoran miles de ellos. Hasta el siglo pasado dominaban en los mismos los temas heráldicos. Fue durante el primer tercio del siglo XX cuando se desplegó la mayor creatividad en este campo abarcando todo tipo de temas y diseños, criterio que se ha mantenido hasta la actualidad. Hoy en día los ex libris se confeccionan también mediante programas informáticos de diseño gráfico y se convocan concursos internacionales que los premian y divulgan.
Información extraída de “Del ex libris al ex webis”.